Buenas!
Hoy iniciamos lo que podríamos llamar la verdadera ruta en coche. Primera parada Cognac (sí, borrachuzos, sí, de donde eso que se bebe y tiene mucho alcohol) con la visita al Chateaux d'Otard, una de las más famosas destilerías de cognac (una visita muy interesante con cata de cognac al final - definitivamente no me gusta el cognac).
Luego hemos ido a Saintes, a ver, entre otras cosas la bonita Abbayé des Dames (recomendamos el cous cous del restaurante Le Minaret!)
Luego llegada al albergue en Rochefort (la leche, que cosa más cutre... no hay lámparas en la habitación de 4 literas que nos han dado... ni espacio!) y rápidamente salimos hacia île de ré, atravesando un curioso puente tras pagar el peaje que une tierra firme y la isla (lo de pillaje quedaba que ni pintado, 16,5 eurazos). Pero la verdad, ha merecido la pena.
Destacable en la isla: el Phare des Baleines y dos pueblos que pertecen a la lista de los más bellos de Francia, Ars-en-Ré y, especialmente, La Flotte-en-Ré donde continuan celebrando el mercado diario en un mercado del s. XII.
Tras haber aprovechado el día toca irse al albergue a comerse una lata de albóndigas del Alcampo (por Dios, que nadie compre nunca!!) a preparar lo de mañana y a dormir.
Aunque hoy hemos tenido lluvia, finalmente el día ha sido benévolo y además ¿cómo nos vamos a quejar con el pedazo de arco iris que nos ha ofrecido a última hora del día?
Km: 350
Km acumulados: 999
miércoles, 14 de julio de 2010
| [+/-] | Día 3 Blanquefort - Rochefort |
martes, 13 de julio de 2010
| [+/-] | Dia 2: Bordeaux (oseasé Burdeos) |
Buenos días!
Contrariamente a lo que nos pensábamos, hemos dormido estupendamente 10 horas del tirón! (Nos fuimos a dormir y aún era de día... qué fuerte)
Un frugal desayuno, un francés loco (abajo el capitalismo y viva los indios que descubrieron las americas) y estamos en el autobús 29 que une nuestro albergue con el centro de la villa de Burdeos en algo menos de una hora (a quien interese: el ticket se puede comprar en el autobús).
Burdeos? Bonita, elegante, señorial, palaciega y asequible para realizarla a pie. Plazas encantadoras por doquier, edificios bien conservados, casi todo un centro histórico peatonal o de tráfico restringido, infinidad de tiendas y millones de restaurantes. Es un encanto para pasear y perfectamente visitable en un día.
Si venís a Burdeos no os podeis perder el Miroir d'Eau (si no lo apagan para mantenimiento). La verdad, es que nos ha dejado muy buen sabor de boca esta ciudad! (además, estamos de rebajas!... aunque no sé que hago yo comprándome un vestido rocker... es que estaba tan barato...)
Uish... nos duelen un pelín los pinrrelillos, ahora ducha, cena y a ver los fuegos artificiales (mañana es 14 de julio! Vive la France!)