lunes, 22 de agosto de 2011

Día 10: de Dubrovnik a Mostar

Hola a todos!

Aquí estamos, un día más de nuestro viaje. Hoy un día en que nos levantamos un poco nerviosos puesto que vamos a traspasar otra frontera y a adentrarnos en Bosnia, ese gran desconocido, un país que nos atrae y nos causa un poco de temor. Un país que hace apenas 15 o 16 años sufrió una de las guerras más cruentas del siglo pasado. Un país en el que aún se aprecian las cicatrices dejadas por su historia. Pero veamos como ha ido el día...

Nos levantamos en Dubrovnik, temprano, y ponemos rumbo a nuestro destino: la frontera con Bosnia. A pesar de nuestros temores, la policia fronteriza resultó bastante agradable, aunque nos revisaron pasaportes, documentación del vehículo y carta verde.

Una vez en Bosnia, la incertidumbre nos atenaza un poco. Hemos escuchado diversas histórias de policia corrupta, que te paran en la carreteran para sacarte unos cuartos, y con estos antecedentes, decidimos no dar a la policija ningún motivo para paranos, así que cumplimos escrupulósamente las normas de circulación, demasiado incluso, puesto que no sabiendo cual es el límite de velocidad en las carreteras bosnias, no pasamos de 60 km/h... aún nos multarán por lentos.

Con los nervios más tranquilo (bueno, los de unas personas más que los de otras) comenzamos a disfrutar del paisaje. Un cambio impresionante. Pasamos de la costa del Adriático a un territorio lleno de colinas y montañas agrestes, marrones y áridas, inmensos valles llenos de cultivos, árboles rojizos, casas a medio construir o medio destruidas, basura en los arcenes, rectifico, mucha basura en los arcenes, coches antiguos, señales de dirección en cirílico... ¿en cirílico? Eso sí es un problema!!!

Nuestra primera parada es Trebinje, un pueblo situado a sólo 28 km de Dubrovnik. La llegada, al puro estilo Pekín Express. Dejamos el coche en una zona de aparcamiento de pago cerca del caso antiguo. Genial, si no fuera por el hecho de que hemos cambiado de país y, por tanto, de moneda, así que no disponemos de nada de dinero bosnio. Dejo a Sergio al lado del coche y busco un cajero automático...parecía una gimcama. Entro en una oficina del Western Union para preguntar donde hay un cajero y sólo una persona de la oficina habla inglés. Muy amable me indica que a veinte metros tengo un banco. Corro hacía allí y tras pelearme con el cajero en bosnio consigo sacar dinero. Pero los billetes no me los coge el parquímetro, así que vuelvo a visitar a mi amiga del Western Union que me da cambio. Qué encanto de mujer!

Así que 1KM = 0,50€ = 1 hora de parking. El casco antiguo de Trebinje no nos resulta demasiado interesante y la ausencia casi absoluta de turismo hace que seamos el centro de atención de los habitantes del pueblo. Dando por finalizada nuestra visita nos paramos en una cafetería en la gran plaza principal donde nos cobran 2KM por 2 cafés con leche. Nos sorprenden los precios, pero por suerte, lo hacen de forma agradable.

De nuevo al camino, aquí no hay grandes carreteras, pero por ahora las vías por las que hemos circulado estaban bastante bien... aunque ya hemos visto alguno de esos carteles que delimitan zonas de minas... qué impresión, cuando ves uno lo único que piensas es en que no se te estropee el coche ahí!!!

Seguimos por nuestra carretera comarcal hacía nuestra próxima parada, el pueblo de Pocitelj, un minúsculo reducto turco medieval, pero con mucho encanto. Aquí, aparecen los turistas, los minibuses y las cámaras de fotos y, aunque suene mal, nos sentimos más a gusto no sintiéndonos los únicos.

Tras la corta visita y un rápido café, nos dirigimos a las cascadas de Kravice. Qué decir... bueno, sí, tres cosas. La primera, son impresionantes, preciosas y sorprendentes y realmente merece la pena la visita, creemos que son las cascadas más bonitas que hemos visto jamás. Segunda, si vais en verano no olvideis los bañadores, no hagais como nosotros, puesto que está totalmente adaptado para el baño, con sus chiringuitos, etc... Tercero, no hagais caso del parking que encontrareis, meteos por la carretera que baja hacia la cascada, y seguid bajando, seguid, hasta que llegueis a un descampado de tierra al lado del recinto. No hagais como nosotros que hemos dejado el coche en el parquing y hemos tenido que bajar y subir, bajo el sol del mediodía a 39 grados, la empinada cuesta que lleva hasta las cascadas. Hasta habíamos pensado en hacer autostop de la catarata al parquing!

Con muy buen sabor de boca e intuyendo la proximidad de nuestro destino de hoy, Mostar, tomamos la carretera que pasa por Medjugorje, segundo lugar de peregrinaje más grande del mundo, donde hacemos un alto para ver la basílica. Qué negocio tienen montado a costa de la aparición de la Virgen. Aquí sí que hay infraestructuras turísticas, restaurantes, hoteles, tiendas de souvenirs, beatos que comen cevapis y religiosos que compran rosarios... Impresionante.

Una vez más en camino, ahora sí, llegamos a Mostar y tras perdernos un poco por la ciudad, un amable señor que tiene un Seat, como yo, pero un Ibiza, nos da unas fiables indicaciones para llegar a nuestro hotel. Y tras entrar por una calle empinada, estrecha, por la que pasamos al lado de un edificio en ruina que fue bombardeado, llegamos a nuestro precioso hotel donde nos espera nuestra amable anfitriona. Qué gusto.

Así que dejamos el coche y dejamos que nuestros pies nos lleven hasta el casco antiguo de Mostar para intentar comer algo, a pesar de la hora (son las 15,30h).

Nuestra sorpresa es cuando, nada más bajar la calle del hotel, tenemos la entrada al famoso puente de Mostar, y nos adentramos en un maremagnum de tiendas de souvernirs, con precios en euros, en kunas y en marcos convertibles, turistas, helados y chanclas, todo mezclado en unas calles empedradas, con casas bajitas y un precioso puente (totalmente reconstruido pues en la guerra quedó absolutamente destruido).

Nos paramos en un local donde comemos un siskebab y una especie de salchica típica, acompañado con pan de pita, y 4 bebidas (hemos dicho ya que estábamos a 39 grados?). De postre, un helado que nos comemos sentaditos a la sombra, mientras vemos como unos locos, porque no tiene otro nombre, se tiran de lo alto del puente al río Neretva.

Un paseo, una parada estratégica para comprar agua (no sé donde metemos tanta agua en el cuerpo), un poco de shopping y al hotel, a darnos una ducha, a descansar un poco y preparar lo de mañana.

Cuando el sol se va, bajamos de nuevo al centro a dar una vuelta y nos tomamos un café en un local llamado Alí Babá, un sitio realmente impresionante, un bar excavado en una cueva (muy apropiado el nombre), con unos increibles sofás llenos de cojines, luz de velas y una música con toques árabes sonando... qué gozada.

Cuando la música oriental da paso al chunda chunda y las luces estroboscópicas hacen del romántico local una discoteca veraniega, nosotros desfilamos y, tras otro paseo aprovechando la bajada de temperatura, nos vamos al hotel, fijándonos a nuestro paso, ahora que la ciudad está más tranquila, en los restos de metralla que hay en los edificios, en los agujeros de bala que han quedado tatuados en los árboles, y es que Mostar fue una de las ciudades que la guerra castigó duramente.

Con esa sensación agridulce que estas cosas te dejan en el alma, nos vamos a dormir, pensando en la policia corrupta que podremos encontrar mañana en la carretera y en las historias que las calles de Sarajevo nos contarán mañana.


Km. 210
Km. Acumulados 2826

4 comentarios:

PAPI dijo...

La fotografia de las cascadas es muy bonita, debe de ser impresionante verlas de cerca yla vita del puente tambien es muy bonita.
Y espero que tengais suerte con esa poli corrupta y no tengais que untar la mano. ( Nos habeis llamado )( Los habeis llamado ) y ( los hemos llamado ) todo el mundo llamado.... Que tengais un buen diaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Anónimo dijo...

Me gusta vuestro blog! información muy útil para el viaje que me espera... lo que pasa es que me quedo ciega con tanto negro!! Cuesta leer un poco para los que estamos un poco cegatas...

gracias por la informacion!!!
Claudia

Sandra Peris Cuerpo dijo...

Buenos días:

En breve yo también iré a Croacia, y tras visitar Dubrovnik, vamos a ir a Mostar.

Me gustaría saber qué carreteras cogieron para llegar hasta Mostar (directamente porque haremos una visita de día) y luego también saber desde qué punto fueron a Split ya que nos han dicho que es mejor volver a la costa de Croacia (deshacer parte del camino) y seguir por la misma hasta Split, cruzando menos terreno de Bosnia.

Muchas gracias.
Sandra

Los Truskys dijo...

Primero de todo gracias por leernos!

A ver si podemos echarle una mano.

Desde Dubrovnik cogimos la M20 hasta Trebinje, y luego la M6 y la M17.3 para ir a Pocitelj, la Kravice Waterfall y a Medjugorge antes de llegar a Mostar. Hay que tener en cuenta que nosotros hicimos noche allí en Mostar. Si la excursión que planean es de un día creemos que la ruta más rápida seria subir hasta Trebinje y coger la M6 pasando por Stolac hasta Mostar. A pesar de no haber grandes carreteras por las que circulamos nosotros estaban en buen estado, y ya hace algunos años de ello.

Como nosotros hicimos toda la costa croata, Split la visitamos llegando por el norte, desde Zadar y Sibenik. Para ir desde Mostar a Split supongo que no habrá demasiada diferencia en bajar a la costa de Croacia o en hacerlo por Bosnia. Si deciden bajar hacía la costa croata por Medgujorge pasarían muy cerca de las Cataratas de Kravice, que si tienen tiempo merece la pena una pequeña visita (o incluso un baño rápido).

Si el destino final es Split y bajan hacia Croacia, tiene dos opciones, E65 hacía Split o bien, si disponen de tiempo, la carretera 8, que es la carretera de curvas de la costa, realmente preciosa pero más lenta que la E65. Si van con el tiempo justo coger la 8 es un pequeño riesgo, pues es famosa por sus atascos, lo que podría suponer varias horas de viaje. Nosotros tuvimos la suerte de no encontrar ningún coche, pero se ve que no es lo normal.

Supongo que no es necesario pero nosotros llevamos el pasaporte para entrar en Bosnia y nos lo sellaron conforme entrábamos en coche en el país. Recuerden que tienen una moneda diferente pero en cualquier cajero pueden sacar algo de efectivo y, según nuestra experiencia, son gentes muy amables.

Esperemos que disfruten de su viaje, pues esa región ha sido una de las que más hemos disfrutado!

Si necesitan cualquier información más no duden en preguntarnos! Estaremos encantados por poder ayudarles!!!!